Todo sobre las varices

También llamadas venas dilatadas o tortuosas, no se tratan únicamente de una complicación estética. Las varices pueden generar molestia o incluso ser considerablemente dolorosas. No tienen cura, suelen ser benignas y también existen algunos tratamientos para disminuir sus efectos. A continuación, aprenderás todo lo que debes saber sobre las varices.

¿Qué son las varices?

Hablamos de varices para definir la hinchazón y torsión de algunas de las venas que permanecen más visibles a través de la piel. Estas suelen aparecer con mayor frecuencia en las piernas, pero también pueden cubrir las extremidades superiores y otras partes del cuerpo.

¿Por qué salen las varices?

Se asume que el debilitamiento de los vasos y paredes de las venas es el principal causante de la aparición de varices. Esta erosión en la función de algunas vías sanguíneas genera una acumulación atípica de la sangre. Por ello es que las venas se ensanchan o dilatan, reteniendo parte del flujo sanguíneo. Por eso se le entiende como una insuficiencia venosa y suele incluirse entre los trastornos del sistema circulatorio.

Las varices se acentúan cuando quienes las padecen pasan mucho tiempo de pie. Al retroceder la sangre hacia abajo, las venas de las piernas se llenan y tienden a ensancharse aún más de lo normal. Al parecer, las mujeres en edad avanzada suelen ser más propensas a las venas tortuosas.

Algunas personas tienen una predisposición transmitida de forma hereditaria a desarrollar varices. Al igual que ocurre con otro problemas cardiacos y circulatorios, estos pueden compartirse a partir de la composición genética.

Tipos de varices

Las varices son categorizadas según la gravedad de las venas afectadas que por lo general se verifica a partir del nivel de ensanchamiento. Hasta el momento estas se dividen en “grados”, identificándose cuatro de estos:

Grado I: Este grado se utiliza para identificar las varices delgadas y de color violeta. Estas son de intensidad leve y por lo general no duelen o molestan. Su impacto suele estético aunque en algunos casos pueden generar cierto cansancio a la persona afectada cuando está de pie.

Grado II: Esta categoría sirve para identificar las varices con un grosor intermedio y mucho más visibles a través de la piel. En este nivel, pueden causar cansancio, hormigueo o incluso, algunos calambres leves en el paciente diagnosticado.

Grado III: Las varices a este grado son más notorias e incluso generan protuberancias visibles. Su impacto es verificable a partir de algunos cambios de color en la piel del área afectada. También se caracterizan por presentar inflamación visible en las extremidades en las que se manifiestan.

Grado IV: Las varices en su fase más agresiva generan procesos inflamatorios y hasta infecciones en las áreas afectadas. Las varices más gruesas pueden generar ulceras y generar dolor considerable en muchos casos.

Síntomas más comunes de las varices

En la mayoría de los casos las varices no traen mayores síntomas que el aspecto estético notorio de ensanchamiento de las venas a través de la piel y su coloración violeta o azul oscuro. Estas suelen ser benignas y no se ha demostrado su influencia en cardiopatías agravadas. Por ende, se considera que sus efectos en el organismo suelen ser bastante benignos.

No obstante, su agravamiento puede detectarse a partir de algunos síntomas que suelen aparecer de forma progresiva. Cansancio y pesadez en el área afectada es una de las sintomatologías más comunes. En otros casos pueden arder, picar o generar calambre y adormecimiento de la zona.

En algunos casos las varicelas pueden doler con la sentada o al permanecer mucho tiempo de pie. En su estado más grave genera cambio de color en la piel próxima a la zona afectada, ulceración y hasta infecciones. Es por eso que muchas personas buscan como eliminar las varices a partir de tratamientos de todo tipo.

¿Cómo eliminar las varices?

Los médicos suelen entender que las varices son una enfermedad crónica que no tiene cura. Aun cuando no hay evidencia de que estas puedan desaparecer definitivamente, existen tratamientos invasivos y no invasivos que pueden mejorar bastante el aspecto y sensación propia de la acumulación sanguínea en las venas. Plantearse la pregunta de cómo quitar las varices es complejo pero existen algunas acciones que se pueden implementar.

Existen varios métodos considerados invasivos para eliminar las varices:

Cirugía láser: Esta intervención es una de las más avanzadas y consiste en aplicar luz láser en las venas afectadas con la finalidad de aportar calor a los vasos. De esa forma, las venas podrían volver a un estado en el cual no acumulen tanta sangre. No obstante, es posible que se necesiten varias sesiones para lograr efectos en todas las varices y estas siempre podrán volver a parecer.
Escleroterapia con microespuma: Este tratamiento consta de la inyección de microespumas que generan cicatrices en las venas. De esta forma, las mismas se cierran evitando una circulación anómala por el vaso sanguíneo. La aguja que se utiliza es muy fina con la intención de no dejar ningún tipo de cicatriz en la capa externa de la piel del paciente.

Radiofrecuencia: Al igual que la cirugía láser implementa el calor para cerrar las varices. En este caso se inserta un catéter en el interior de la vena afectada y calienta la punta del mismo mediante radiofrecuencia. De esta manera se lo que el vaso sanguíneo cierre.

Flebectomía ambulatoria: Se trata de una microcirugía en donde se cortan los vasos de las venas afectadas en las varices superficiales. Aunque es una intervención ambulatoria, requiere de reposo de una semana y no sirve para tratar las venas en grado 3 o 4.

Safectomía: Este tipo de intervención es bastante tradicional y suele recurrirse a ella en el caso de las varices de gran tamaño y gravedad. Básicamente, implica la extracción de toda la vena, generando que la sangre circule por el resto de los canales circulatorios.

También existen otras medidas no invasivas para disminuir y controlar la aparición de las varices. Entre estas destacan masajes, ejercicio, una dieta antiinflamatoria, medias de compresión y algunos tratamientos y medicinas de orden natural.

Medias de compresión para las varices

Las medias de compresión se han convertido en una herramienta terapéutica para aquellos que sufren de varices. El mantenimiento del flujo sanguíneo en las piernas es un proceso difícil que va desde abajo hacia arriba y las medias ayudan a facilitar dicho tránsito.

Las medias de compresión generan presión en las venas dilatadas para lograr que la sangre suba y así reducir los síntomas de pesadez e hinchazón. Esta también puede usarse como medida preventiva a la aparición de esta enfermedad. Por ejemplo, si una persona dura mucho tiempo sentado o parado, cuando se hace full running o incluso tras un proceso quirúrgico es positiva su utilización.

La mejor hora del día para colocarse este implemente es la mañana debido a que en esas horas las piernas suelen estar menos inflamadas. En el mercado se encontrarán diversos tipos de medias de este tipo. Por ello, estas se clasifican en cuatro categorías: ligeras, extra ligeras, fuertes y extrafuertes.

Lo que varía entre cada una es el grado de presión y la densidad de cada una. La mayoría son fábricas con materiales elásticos que no contiene latex para evitar alergias. Todas regulan la temperatura y no tienen ningún tipo de costura para un mayor confort.

Remedios caseros para las varices

Siempre es recomendable dirigirse a un especialista para iniciar un tratamiento médico completo. No obstante, desde hacer mucho tiempo se conocen algunas sustancias naturales que pueden mejorar la calidad de vida de un paciente con varices.

A continuación, se mencionan algunos de los más efectivos:

• Vinagre de manzana: Algunas personas lo colocan sobre las piernas por unas horas para luego retirarlo con agua tibia. En el caso de que se desee consumir puede tomarse una cucharada en ayuno.

• Aloe vera y vinagre: El vinagre es un liquido que favorece la circulación y el aloe vera es un antiinflamatorio natural. Hay personas que lo combinan en una mezcla, triturando el cristal de la sabia y luego incorporando el vinagre. Luego de tener una textura homogénea, se procede a colocar en las piernas realizando masajes suaves. La mezcla debe dejar actuar durante 45 minutos aproximadamente.

• Ajo y aceite de oliva: Esta preparación actúa de forma similar a la anterior, combinando un antiinflamatorio con un elemento natural que promueve la buena circulación de la sangre. Se debe cortar de cuatro a seis ajos y colocar en un recipiente con el aceite por 24 horas.

¿Cómo debe ser la alimentación para evitar las varices?

La dieta suele ser uno de los elementos más importantes que deben cuidar los pacientes para evitar las varices. En primer lugar, se suele recomendar el consumo abundante de aguar. Esta tiene por si solas propiedades antiinflamatorias y promueve una buena circulación mediante la oxigenación de la sangre.

Otro de los consejos que suelen dar los especialistas es la ingesta de alimentos ricos en fibra. Acceder a este tipo de alimento permite bajar un poco la densidad de la sangre en el cuerpo, mejorando la fluidez del torrente sanguíneo.

La ingesta de ácido fólico es otro elemento clave para evitar la aparición de varices. Este micronutriente reduce la aparición de los llamados “trombos”, un trastorno que genera un impacto considerable en las válvulas unidireccionales de las piernas. Está ssustancia puede encontrarse en hojas verdes como espinacas y espárragos.

Reducir el consumo de sodio es otro consejo que suelen dar los especialistas para prevenir y disminuir la aparición de varices. El exceso de sal hace que las venas pierdan la elasticidad, lo cual es un requerimiento específico para que la sangre suba hasta el corazón.

Cuando se pierde está condición, se produce la hinchazón que posteriormente torna las venas color rojizas o moradas en la piel.

¿A quién acudir cuando hay varices?

Cuando comienzan los primeros síntomas de varices lo mejor es acudir a un especialista. De esta forma, se podrá frenar el avance de esta enfermedad que evoluciona con el tiempo si no se ejecutan acciones.

El profesional de la salud encargado de este problema es el médico internista. Este el primero que realiza un diagnóstico y se encarga de hacer un primer tratamiento. Ahora bien, si el problema avanza lo ideal es buscar un especialista en Angiología y cirugía vascular. Está especialización surgió hace unos años debido a los avances tecnológicos y científicos para mejorar tratar está enfermedad.

Los especialistas en Angiología y cirugía vascular tienen la función de hacer las exploraciones vasculares. Además, pueden hacer microcirugías o cirugías con mayor complejidad. Estos son los expertos mas calificados para realizar un diagnóstico.