Varices Vulvares – Causas, Sintomas y tratamientos

La dilatación venosa en el ser humano puede generarse por diversas causas y en diferentes zonas corporales. En muchos casos estas suelen ser benignas y forman parte de algún proceso o coyuntura corporal puntual. Esto es lo que ocurre por ejemplo con las varices vulvares.

¿Qué son las Varices vulvares?

Las varices vulvares son dilataciones en las venas superficiales ubicadas en la vulva, el periné e incluso algunas bastante cercanas al ano de la mujer. Las mismas pueden observarse y tienen forma de ligeras protuberancias azuladas alrededor del órgano genial femenino.

Estas aparecen y forman parte de los cambios corporales experimentados durante la gestación. Por lo general, las varices vulvares pueden ser apreciadas a partir de las semanas 18 y 20 del embarazo. Su aparición e intensidad depende de las características corporales de cada mujer.

¿Por qué salen las varices vulvares?

Las varices vulvares son una consecuencia de la expansión progresiva del útero durante el embarazo. Al expandirse y hacerse más pesada esta comprime las venas de la pelvis y sobre todo la vena cava inferior. Esto a su vez genera un aumento en la presión venosa hacia las extremidades inferiores.

El funcionamiento de la vena cava es imprescindible para bombear la sangre hacia el corazón. En medio de la gestación el flujo desde los miembros inferiores hacia arriba suele tornarse un poco lenta precisamente por la compresión del útero. A esto se debe añadir el hecho de que el aumento de la progesterona durante el primer mes también contribuye al relajamiento venoso.

El proceso del embarazo supone una disminución en la fluidez de la sangre y la presión ejercida por el útero motiva la aparición de las varices vulvares. Se puede considerar esta condición como uno de los cambios genitales que experimentan algunas mujeres en estado. Se estima que las mismas aparecen solo en un 15% de la población femenina.

También se considera la existencia de tumores uterinos como una consecuencia en la aparición de varices vulvares pronunciadas. La trombosis pélvica también motiva la elevación de la presión en la vena cava. De hecho, el estado del sistema sanguíneo de las pacientes es fundamental en la aparición de estas protuberancias.

Síntomas de las varices vulvares

No todas las mujeres embarazadas que desarrollan varices vulvares sienten síntomas asociadas a estas. Ahora bien, las varices vulvares si pueden traer ciertos síntomas incomodos para la paciente. En primer lugar, estas pueden generar cierta inflamación y sensación de pesadez en el área vaginal.

En casos más avanzados las afectadas pueden ver las protuberancias venosas azuladas. En estos casos la inflamación puede ser más molesta debido a que la presión es más intensa. En estos casos se puede sentir escozor y cansancio localizado en la zona pélvica.

En ocasiones se relaciona la aparición de varices vulvares al síndrome de congestión pélvica, generado también por la acumulación de sangre en las venas aledañas a la pelvis. Este suele diagnosticarse cuando el dolor generado por la presión se mantiene al menos seis meses. Este padecimiento va más allá de las varices y debe ser diagnosticado para su tratamiento.

¿Qué otros factores pueden motivar la aparición de varices vulvares?

Ciertas características puntuales de la embarazada motivan la aparición de las varices vulvares. Por ejemplo, las mujeres que sufren de estreñimiento tienen una mayor probabilidad de desarrollar la dilatación venosa. Lo mismo ocurre con las pacientes que experimentan varices pélvicas. Todo lo que genere algún tipo de presión constante sobre la zona pélvica, vaginal y perineal contribuye a su aparición.

Este tipo de varice también se relaciona al estilo de vida que lleva la mujer en estado de gestación. Las embarazadas que pasan mucho tiempo de pie o sentadas suelen generar comprensión en la vena cava. Colocarse ropa ajustada y utilizar tacones también generan presión desfavorecedora en el suelo pélvico y sus venas.

Diagnóstico de las varices vulvares

La mayoría de las mujeres embarazadas suelen percatarse de la existencia de varices vulgares. Por lo general, las pacientes se dan por enterado de su aparición en los casos en que la dilatación llega a ser molesta u observable a simple vista.

Las varices vulvares pueden ser diagnosticadas por un médico ginecólogo  mediante exámenes bastante sencillos. Para ello, se realizan exámenes ultra sonido y de laboratorio asociados al sistema sanguíneo.

Las varices vulvares son consideradas complicaciones de salud coyunturales. Estas suelen desaparecer por si solas pocas semanas después de que la paciente ha dado a luz. Debido a que sangran muy poco, tampoco generan inconvenientes en el parto. En la mayoría de los casos, no se necesita recurrir a ningún tipo de tratamiento y solo es cuestión de esperar a que estas desaparezcan por si solas.

Tratamiento para las varices vulvares

Solo en el caso de que las varices se tornen dolorosas para la mujer se receta un tratamiento analgésico de bajo impacto. El médico también podría administrar un medicamento para mejorar el flujo sanguíneo durante el embarazo. Hoy en día se suele motivar el consumo de suplementos de hierro para mejorar la circulación sanguínea en medio del proceso de gestación.

Cambios en el estilo de vida: En el momento en que las varices vulvares son diagnosticadas el médico podría solicitar a la afectada algunos cambios en su estilo de vida. Estos serán los siguientes:

  • Evitar pasar mucho tiempo de pie o sentada.
  • No utilizar ropa apretada ni calzado con tacones.
  • Utilizar zapatos deportivos y de suela cómoda.
  • Reducir los ejercicios que tengan impacto en el área del periné y la vulva.

Prendas de soporte: En algunos casos los médicos tratan de aligerar la presión de las venas de la paciente mediante el uso de prendas de soporte. En algunos casos también se podría motivar el uso de medias de comprensión para promover el flujo de sangre desde las extremidades inferiores hacia arriba.

Ejercicios de elevación de caderas: Elevar las caderas puede ser muy positivo para motivar una correcta circulación de la sangre en la pelvis y las venas ubicadas en el área genial de la mujer.  Estos deben hacerse en la cama y de forma controlada.

Cremas hidratantes: La cosmetología ofrece algunos tratamientos para mejorar el estado de la piel en la cual aparecen las varices. Estas solo cumplen la labor de hidratar la zona afectada y dotarla de antioxidantes y sustancias antiinflamatorias. En todo caso, las pacientes deben consultar a su médico tratante sobre los productos cosméticos que se pueden aplicar en el área afectada.

Cirugía láser: Solo en algunos casos muy particulares las varices vulvares pueden mantenerse por un tiempo relativamente prolongado y dejar marcas. Solo en estos casos que son muy contados se considera realizar la cirugía láser para frenar la dilatación de las venas y vasos.

Las varices vulvares son consideradas un cambio genital propio de los cambios corporales que supone el embarazo. La mayoría de las mujeres no las desarrolla o no se percata de su existencia. En el caso de ser molestas se debe acudir al ginecólogo y solo si estas no desaparecen semanas después del parto se puede apelar a cualquier tipo de tratamiento que favorezca su

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